Hace un par de días recién vi Bailar en la Oscuridad, la de Bjork, me pareció muy interesante, sobre todo el argumento, porque es algo que he pensado frecuentemente y que he manifestado sólo a mis más allegados.
Entre la ceguera y la sordera, ¿qué preferirías?
Siempre he pensado que no podría vivir sin mis oídos, aunque mis ojos sean importantes. Recuerdo como me sentí después del ultimo tributo a Calamaro, en donde por una torpeza mía, estuve pegado al parlante y al día siguiente no oía nada por ese oído, nunca mas lo volvería a hacer.
En la película se ve a la Islandesa moverse al compás de los ruidos de la vida, de los sonidos que te da el estar en alguna parte, por eso, al estar en la cárcel, se deprime hasta los tuétanos. El sonido del silencio que le dicen.
Eso era todo… ya me tengo que cambiar para ir a otro tributo a Calamaro, estaré lejos de los parlantes esta vez.



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